Morigan PDF Imprimir E-Mail

Esta diosa celta es conocida por cada uno de estos nombres, desde Irlanda hasta Gales e Inglaterra, pero a parte de ellos tiene otros apelativos que hacen referencia a su condición. Tales como la “Gran Reina”, que quizás sea el más popular y conocido, pero hay otros como “Diosa Suprema de la Guerra”, “Reina de los Fantasmas” “Reina de los Espectros”
Realmente es una diosa compleja, al estar compuesta por una Tríada como sucede con otros dioses o diosas celtas. Morrigan es la diosa de la guerra, y por lo tanto de la muerte. Pero también representa la renovación; la muerte que da a luz a una nueva vida, el amor y el deseo sexual. La vida y la muerte están muy unidas en el universo celta. Morrigan es doncella, madre y viuda.




Supongo que tendrían más de una diosa guerrera, de hecho hay una leyenda irlandesa que cuenta que la guerra fue inventada por dos hermanas, Ain y Laine. Ambas eran las dueñas de casi toda la tierra menos de un pequeño trozo de irlanda, se casaron con sus dos hermanos para no perder la propiedad de la misma y la vez iniciaron la guerra con el clan propietario del pequeño trozo que no poseian.
Hay quien dice que ellas y sus acciones son el motivo de que las antiguas leyes Brehon reconociesen el derecho de propiedad a las mujeres, en un tiempo y en un lugar que eso no era muy común.
Según las viejas leyes celtas irlandesas se exigía a todos los propietarios de tierras servir a su clan como guerreros y como las mujeres también tenían el privilegio de ser propietarias de tierras, estaban en la obligación de formar parte de la casta de los guerreros. Algo que era un honor.



Los/as que no poseían tierras lo tenían más complicado. Había la posibilidad de que los padres dieran sus hijos e hijas en adopción a un guerrero/a, pero no todas las familias lo podian costear. Había que pagar por ello. Los hijos pasaban a servir a ese guerrero, el cual a cambio los iniciaba en el arte de la guerra.
Otra posibilidad era por méritos propios, como condecoración a alguna actitud heroica, pero era la menos corriente.
Las mujeres no fueron desvinculadas del servicio de la batalla hasta el año 697 d.c., aproximadamente, y ello fue por una ley irlandesa y escocesa conocida como Cain Adamnain, redactada por un obispo llamado Arculf, que después se termina llamando San Adamnain.
Historiadores como Diodoro de Sicilia dejan constancia de la fuerza y el temperamento en la guerra de las mujeres celtas, así como Julio César que dice que un batallón completo contra los celtas tenía pocas posibilidades de ganar si esos llamaban a sus mujeres a la batalla.
Todos los guerreros celtas, hombres y mujeres estaban sometidos a ciertos código de honor, que en la edad media terminaron siendo los códigos de caballería. El más importante para ellos el de hospitalidad.
Las mujeres guerreras no sólo disfrutaban del status de la élite guerrera, sino que también tenían las obligaciones propias. Una de las principales la de instruir a los nuevos guerreros.
Hay una antigua creencia celta que dice que las enseñanzas fluyen mejor de mujer a hombre y de hombre a mujer.
De hecho, los famosos guerreros del Ulster, como Cuchulain tuvieron de maestra a la diosa guerrera Scathach, que cuenta la leyenda que tenía su escuela en la Isla de la Sombra. Era famosa ella y sus alumnos por los gritos que daban ya que asustaban en la batalla al enemigo (esto me recuerda a otro tema de celtiberia, el de los aturuxos...quien sabe si el grito del aturuxo, no tendrá en esta leyenda su origen).
Esta diosa, mitad mujer y mitad diosa, es una de las más importantes de la guerra.
La iniciación de los guerreros tenía tres partes: armamento, nombramiento e iniciación sexual. Curiosamente esta iniciación sexual era impartida solamente por las mujeres guerreras (tengo mis dudas de si eran ellas las que iniciaban en las artes amatorias también al resto de mujeres que se adentraban en el arte de la guerra, creo que si).



Fue amante de reyes, ayudó a los Tuatha dé Danann en sus batallas. Está escrito que intentó seducir a Cuchulainn, héroe celta, presentándose como una atractiva joven, dado que éste era el mejor guerrero celta irlandés de una época y quien repartía más muerte en sus combates.

Sin embargo, fue rechazada por éste, desdeñándola por acudir al fragor de la batalla. La Morrigan consternada le atacó, cambiando de forma, anguila, lobo, vaca, pero Cuchulainn siempre la vencía, al final lo llevó hacia su destino. Descendió sobre él, como mensajera de la muerte que es, en forma de cuervo, cuando ya estaba herido a punto de morir, atado a un árbol.




La diosa que he nombrado antes, Scathach tenía una hermana, Aife, la cual también era dueña de un campamento donde entrenaba también a los guerreros, parece ser que según el mito celta Aife los iniciaba sexualmente y Scathach los armaba. El mito de Cuchulain confirma, los tres elementos de iniciación del guerrero. Primero se le dió un nombre especial, segundo Scathach lo armo, y Aife lo inició sexualmente.
Cuando los tres elementos tuvieron lugar, regreso a Irlanda convertido en un virtuoso y un guerrero invencible.

Los jefes de los clanes celtas no siempre eran escogidos en relación a la herencia sino en virtud a los méritos logrados en las batallas, algo que dejaba abierta la puerta a las mujeres ya que ellas también eran guerreras y por lo tanto podía llegar a ser jefas o reinas de un clan.
Una de las más famosas reinas guerreras fue Maeve de Connaught, Nessa, Veleda o Boudicca.


Recomiendo leer el libro "La mujer celta. Espiritu y misterio" de Edain Mccoy , "Druidas. El espítu del mundo celta", de Peter Berresford. Magníficos los dos y "Las grandes reinas guerreras" de Rosalind Clark (creo que ese es el título exacto de ese libro) , asi como "Simbolos e imágenes en la religión celta" de Miranda Green



Pero sus profecías no siempre son mortuorias, sino que en ocasiones sus sabios consejos son tenidos en cuenta, como ocurrió cuando aconsejó al Daghda, para tratar con los fomorianos, enemigos como ya sabemos, de los “Tuatha dé Danann”.

También es símbolo del amor carnal y hasta de cierta promiscuidad sexual, pero carente en todo momento de culpa, dado que los antiguos celtas no veían el sexo como algo de lo que se debía sentir vergüenza propia o ajena, ni inmoral, ni lleno de pecado o culpa.

En una ocasión se presentó esta diosa triple, por Samhain, ante el Daghda, dios de la Tribu y a horcajadas sobre un río tuvieron una relación sexual. No en balde, es diosa de la fertilidad y del emparejamiento, así como deidad soberana, identificándose y uniéndose a la Tribu, a la Tierra de Irlanda en la simbología del coito con el Daghda, Dios de la tribu.



Cuando aparece en los arroyos, lavando los ropajes de aquellos que van a morir, como acaeció con Cuchulainn, es vista como el heraldo de la muerte y es llamada el “lavador del vado”.

El nombre de esta Diosa lleva inmediatamente a pensar en el del hada Morgana de las novelas artúricas, a la que se asemeja en numerosos puntos, cuando menos en los aspectos de furor y de sexualidad. Pero la Morgana artúrica proviene de un antiguo epíteto como “morigena”, (nacida del mar), cuyo equivalente irlandés sería “Muirgen”.

Otros de sus aspectos coinciden en señalarla, además de diosa de la guerra, del destino y de la muerte, como diosa de ríos, lagos y todo tipo de aguas dulces.

Otra lectura que podemos entresacar de las deidades femeninas celtas, y de La Morrigan , en concreto, es la gran importancia y relevancia de lo femenino, en todas sus facetas, en unas gentes que no obstante, dejaban buena constancia de sus cualidades viriles, pero respetando el papel femenino e incluso igualándolo al del hombre, en todos los aspectos positivos o negativos. Con casi todos los derechos y obligaciones. No en balde se dice, que para la época en que vivieron, las mujeres celtas eran las que estaban más en igualdad de condiciones entre los pueblos paganos de aquellas épocas, por encima de griegos y romanos específicamente, a los que se considera hoy en día, casi como los civilizadores de la Europa “bárbara”.

Conclusiones: Así como La Morrigan, es capaz de transformarse, nos incita al cambio, aunque en ocasiones necesitemos de desgracias, infortunios varios, de dolores, del caos, para metamorfosearnos. La muerte que profetiza “La Morrigan”, nos puede inducir a dar muerte a viejos hábitos, creencias, dogmas, actitudes de vida que nos impiden avanzar y crecer, con el fin de entrar en un nuevo ciclo, como creían nuestros antepasados. La muerte a parte de ser física, inclina a pensar que quizás necesitaremos de muchas muertes simbólicas, pero eficaces, antes de acercarnos a Otro Mundo, sea éste físico o espiritual.

Ella misma profetizó el fin del mundo de la siguiente manera:

“Veremos un mundo que no me querrá; habrá veranos sin pétalos, ganado sin leche, mujeres sin pudor, hombres sin valor, conquistas sin ningún fin… Bosques sin árboles, mares sin habitantes, juicios en falso contra hombres ancianos y sabios, malos defensores corruptos, todo hombre, un traidor; todo hijo, un ladrón. El hijo irá a la cama del padre, el padre a la cama del hijo. Cada uno de sus hermanos lo será por ley. No buscará a ninguna mujer fuera de su casa…En un tiempo malo, la indecencia engañará a su padre, a su hermana defraudará…”
Comentarios (2) >> feed

Junie said: _

  Pues yo creo que faltan muchas partes fundamentales, las imagenes complementan muy bien el texto, a mi me parece muy interesante todo esto ^^ igual felicidades por el articulo. smilies/angry.gif
enero 06, 2008

comotukieras said: _

  Hola, no estoy muy puesta en esto y no encuentro lo que quiero, lo mismo me podeis echar una mano, a mi pareja le gustan muchos los simbolos celtas y me gustaria en contrar un simbolo celta para darle fueza y suerte en su fertilidad, pero no encuentro nada enconcreto, si alguien me puede ayudar seria de muy agradecer, gracias
enero 03, 2008
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