Con la llegada de su nuevo Isuzu D-MAX, la firma japonesa se reafirma en su condición de protagonista en el mercado de los pick-ups en el mundo entero. Más potente, más seguro y más refinado, el D-MAX se convierte en el precursor de una nueva manera de entender el pick-up, brindando una versatilidad desconocida en este tipo de vehículos.
Lo cierto es que los ingenieros de la Compañía han conseguido aunar, en un mismo vehículo, una infalible herramienta de trabajo y un confortable automóvil con el que realizar excitantes escapadas en los momentos de ocio
Siguiendo la infalible norma de no cambiar lo que ha gozado de una gran aceptación, la estética exterior del D-MAX no ha recibido grandes cambios con respecto a su predecesor. Una parrilla delantera de corte más elegante y actual, la incorporación de unas ópticas antiniebla incorporadas al paragolpes frontal, unos espejos retrovisores exteriores con los pilotos de intermitencia incorporados y un paragolpes posterior de corte más avanzado son las notas diferenciadoras principales entre el D-MAX y su antecesor, el Rodeo
Mucho más profundos han sido los cambios que han afectado al interior. Basta con ponerse al volante de este D-MAX para comprender que estamos ante un vehículo muy especial. Y es que la primera sensación es la de encontrarse en el interior de un SUV de alta gama y no en un vehículo destinado al trabajo. Los nuevos plásticos empleados en la fabricación del salpicadero, las tapicerías de materiales de tacto más agradable y tonos más actuales, el nuevo cuadro de mandos con leds en tono azul... Una combinación que convierte cualquier desplazamiento en un auténtico placer. Precisamente, las innovaciones técnicas más destacadas es preciso buscarlas en el apartado mecánico. Y es que los nuevos motores elevan su potencia en más de un 14%, al tiempo que reducen sus emisiones y consumos de manera notable.
Es preciso recordar que ISUZU es la marca líder en el mundo en lo que se refiere a motorizaciones diesel. Su gama de propulsores abarca desde motores de 1.0 litros hasta propulsores para barcos.
El pequeño de la gama es un tetracilíndrico de 2.5 litros, dotado de inyección directa, Common Rail, turbocompresor e intercooler. Su potencia máxima asciende a 100 kW (136 CV) a 3.600 rpm. Por otra parte, su par máximo se sitúa en 294 Nm (30 mkg), entre las 1.800 y las 3.200 rpm.Y para los amantes de las máximas prestaciones, ISUZU ofrece un segundo propulsor, de 3.0 litros de capacidad y también CRDi, en el que la potencia se eleva hasta los 120 kW (163 CV) a 3.600 rpm, con un par máximo de 360 Nm (36,7 mkg) entre 1.800 y 2.800 rpm.
En el caso del propulsor de 2.5 litros, la caja de cambios es manual, de cinco velocidades, mientras que los que prefieran el más poderoso motor de 3.0 litros podrán elegir entre la caja manual o una sofisticada caja automática de control electrónico de cuatro relaciones.
Y para aumentar esta sensación de confort, el D-MAX cuenta con nuevas capas de materiales insonorizantes en los pasos de rueda, la separación entre el salpicadero y el vano motor y el piso del habitáculo. De ahí que, ahora, tanto el ruido producido por el motor, como el emitido por los neumáticos llegue mucho más atenuado al interior.
El nuevo Isuzu D-MAX se ofrece en tres versiones de carrocería. Cabina simple, cabina extendida y doble cabina, adaptándose fielmente a las necesidades de cada propietario. A partir de esas tres versiones, y con ayuda de los concesionarios oficiales de la marca, el D-MAX puede transformarse a voluntad, brindándose una variedad de posibilidades casi infinitas. Del mismo modo, se puede elegir entre propulsión trasera o tracción total desconectable, transmisión manual o automática y dos propulsores CRDi, de 2.5 y 3.0 litros. En aras de atender las demandas de todo tipo de clientes, ISUZU ofrece su nuevo D-MAX en versiones de propulsión trasera o de tracción total. El sistema de tracción total del nuevo D-MAX permite al conductor cambiar de propulsión trasera a tracción total sin necesidad de detener el vehículo y con sólo pulsar un botón. Del mismo modo, la conexión de las reductoras se efectúa de manera electrónica. Otro dato a destacar es la gran capacidad todo terreno del D-MAX, gracias a sus espectaculares ángulos de ataque y salida, así como a su elevada distancia al suelo (225 mm).
La seguridad ha sido objetivo primordial en el diseño de este especial pick up. La carrocería ha sido especialmente ideada para brindar la máxima resistencia a los impactos, al tiempo que se le ha dotado de áreas de deformación programada. Las cuatro puertas disponen de barras de protección lateral y las ruedas disponen de topes que impiden que penetren en la carrocería en el caso de un impacto frontal. Completan los elementos de seguridad pasiva los airbag frontales de hinchado programado, los cinturones delanteros dotados de pretensores, los anclajes para sillas de niño Isofix, la columna de la dirección colapsable y los cinturones de las plazas posteriores con tres puntos de anclaje.
En lo que se refiere a seguridad activa, el D-MAX dispone de un equilibrado esquema de suspensiones que le permite ofrecer la mejor estabilidad en todo tipo de terrenos. Además, cuenta con un potente equipo de frenos, con discos ventilados con pinzas de doble pistón en las ruedas delanteras. Según versiones, se cuenta con el sistema antibloqueo de los frenos, ABS, dotado del sistema de distribución de la fuerza de la frenada entre ejes, EBD.
Otro aspecto que mejora notablemente la seguridad activa, es la incorporación de ópticas frontales de proyección elipsoidal, que mejoran la luminosidad y, por tanto, la visibilidad en conducción nocturna. Con todo ello, el nuevo Isuzu D-MAX se convierte en una opción más que atractiva para aquellos que precisen algo más que una herramienta de trabajo ó algo más que un simple vehículo recreacional. Un nuevo concepto que le permitirá disfrutar de dos coches en uno.