Como muchos sabréis, el procesador del ordenador es el componente más demandado, además de ser el más importante de cara a trabajar de una manera eficiente y continuada en cualquiera de nuestros proyectos, ya sean negocios, gaming, renderización de vídeos, etc...

En la actualidad, INTEL y AMD son dos las principales marcas que dominan el mercado de los procesadores. Ésta primera es una empresa multinacional que fabrica microprocesadores y circuitos integrados especializados, como circuitos integrados auxiliares para placas base de ordenador y otros dispositivos electrónicos. Actualmente es la más demandada en el mercado, muy por encima de AMD, lo cual no quiere decir que ésta esté más atrasada, todo lo contrario, la marca californiana viene pisando muy fuerte últimamente.

¿Cuál es el procesador más potente y aconsejado?


INTEL es, aproximadamente, un 10% de media más potente que AMD, algo que, desde luego, es uno de los factores que más nos interesa. Este último dato numérico se ha contrastado entre más de 20 estudios realizados por la web, en los cuales se demuestra que, comparando procesadores de ambas marcas con las mismas características, INTEL consigue que su rendimiento sea un 10% superior que su rival.

¿Cuál es más barato?

En esta pregunta la respuesta es evidente, siendo AMD el ganador claro, dado que su procesador más potente hasta la fecha ronda los 400€, algo que es muy interesante a la hora de equiparse con un ordenador nuevo. A diferencia de éste último, el procesador de INTEL más potente se aproxima a la friolera de 900€, más del doble que su contrincante. Esto nos hace pensar y preguntarnos si de verdad hay tanta diferencia de precio y de rendimiento, algo que, dependiendo del uso del procesador, va a ser considerablemente notable.

Relación calidad-precio:

Creo que es mejor la marca AMD, dado que, a día de hoy, muy pocos usuarios pueden permitirse costearse 1000€ de procesador, cuando por menos de la mitad podemos encontrar un procesador de gama muy alta de AMD. INTEL es un 10% más rápido de media que AMD, pero cuesta un 300% más, mientras que AMD siendo solamente un 10% menos potente, cuesta un 300% menos.

Personalmente, si vuestro propósito está destinado a videojuegos, no hay duda que INTEL será vuestro compañero más fiable y que mejor rendimiento os de. No obstante, los procesadores de AMD para gaming siguen evolucionando y hoy en día muchos ordenadores tienen instalados dichos procesadores y pueden usarse también para jugar, teniendo un límite inferior al de su rival. También cabe destacar que, los videojuegos sacados recientemente y que, a no mucho tardar, habrá en el mercado, requieren una gran potencia de procesado y de imagen gráfica, por lo que os volvemos a insistir, que INTEL posee grandes probabilidades de ser escogido para la comunidad gaming.

CONCLUSIÓN:

A la hora de escoger un procesador, deberéis saber diferenciar el uso que queréis darle al uso que en realidad vais a darle. Personalmente he sido víctima de querer tener el mejor procesador que exista aún sabiendo de su elevado precio. En realidad el uso que se le va a dar no es ni la mitad de lo que se quiere, dado que, a nivel de usuario, os vuelvo a instar en la pretensión de haceos con un procesador de la marca AMD, ya que el rendimiento será más que óptimo.

Si pensamos a nivel de empresa, media o alta, en la que se realicen trabajos en los que se necesite de una gran potencia, y en el que cuente hasta el último segundo, entonces sí, os recomiendo INTEL, dado que muy seguramente, al 99%, no os fallará.

A continuación veréis una comparativa entre el procesador de INTEL Core i7 5930k 3.5GHz y el procesador de AMD A10-6790K 4GHz:

INTEL Core i7 5930k 3.5GHz:

Precio: 600€

Frecuencia: 3500MHz

Frecuencia turbo: 3700 MHz

Velocidad del Bus: 5 GT/s DMI

Multiplicador de reloj: 35

Zócalo: Socket 2011-3 / R3 / LGA2011-3

AMD A10-6790K 4GHz:

Precio: 130€

Frecuencia: 4000MHz

Frecuencia turbo: 4300Mhz

Velocidad del Bus: 6 GT/s DMI

Multiplicador de reloj: 25

Zócalo: Zócalo FM2

Como podemos observar el precio es muy dispar, casi 6 veces menos. La frecuencia del procesador de AMD es más elevada que la del procesador de INTEL, aunque nos deja un dato de suma importancia, que es el multiplicador del reloj. Éste tiene el dato de 25 en el procesador de AMD, a diferencia del procesador de INTEL que posee un multiplicador de reloj de 35. Y ¿qué es eso del multiplicador del reloj? Pues bien, el multiplicador es aquel que da la velocidad exacta. Configurando el FSB (Bus de Serie Frontal) que corresponde, nos dará una velocidad mayor o menos. Es decir, cuando más grande sea el multiplicador de un procesador menos picos de velocidad tendremos, con lo cual mayor velocidad estable poseeremos.

Gracias a nuestros compañeros de INTEL y AMD por prestarnos las características de sus productos.

Espero que el post os haya servido de ayuda y que tengáis en cuenta algunos de los factores que desde aquí os hemos propuesto.

Por el principio, arquitecturas y procesos de fabricación

Antes de nada vamos a repasar las arquitecturas y los procesos de fabricación que se utilizan actualmente en los procesadores Intel y AMD, ya que nos permitirá asimilar fácilmente las particularidades básicas de cada generación:

Intel Skylake: basada en proceso de 14 nm y se utiliza en las gamas Celeron, Pentium, Core i3, Core i5 y Core i7.

Intel Kaby Lake: basada en proceso de 14 nm y se utiliza en las gamas Celeron, Pentium, Core i3, Core i5 y Core i7.

Intel Broadwell-E: basada en proceso de 14 nm y utilizada en la gama Core i7 Extreme. Un escalón por detrás de la gama Skylake en rendimiento bruto (IPC) pero tienen un gran conteo de núcleos-hilos (hasta 10-20).

Intel Skylake-X: basada en proceso de 14 nm y utilizada en los nuevos Core i7 Extreme y Core i9 Extreme. Elevan rendimiento bruto y núcleos-hilos (hasta 18-36).

Intel Kaby Lake-X: está basada también en proceso de 14 nm y se utiliza en procesadores Core i7 y Core i5. Utilizan el mismo socket y chipset que los anteriores, pero quedan muy por debajo de aquellos tanto en número de núcleos como de características avanzadas (no soportan memoria en cuádruple canal, por ejemplo).

Bulldozer: basada en proceso de 32 nm y se utiliza en las gamas Athlon, FX y en sus diferentes APUs que incluyen además un núcleo gráfico. En este grupo incluimos todos los derivados de la arquitectura Bulldozer, como Steamroller y Excavator que introdujeron pequeñas mejoras a nivel de IPC.

ZEN: está basada en el proceso de 14 nm y se utiliza en los nuevos procesadores RYZEN, RYZEN Pro y en los futuros ThreadRipper, que serán rivales directos de Skylake-X y contarán con hasta 16 núcleos y 32 hilos.

Gamas de procesadores Intel y AMD


Pasamos ahora a realizar un resumen con todas las claves de los diferentes procesadores Intel y AMD que existen actualmente en el mercado o que están muy cerca de su lanzamiento oficial.

En este listado veremos los aspectos más importantes de cada uno de ellos tanto en características básicas como en rendimiento, y podremos sacar en claro como dijimos a qué tipo de usuarios van dirigidos.

Antes de lanzarnos os recordamos que los procesadores Intel utilizan letras para diferenciar algunos modelos de las versiones estándar, así que vamos a hacer una aclaración fundamental en este sentido antes ver todas las gamas:

Letra U: son procesadores de consumo ultrabajo, utilizados en equipos portátiles.

Letra T o S: se utilizan en procesadores para PCs de consumo. Indican un menor consumo a cambio de reducir frecuencias de trabajo.

Letra K o X: indica que el procesador viene con el multiplicador desbloqueado.

Procesadores Intel

Celeron: Son procesadores económicos con dos núcleos y dos hilos que ofrecen un buen rendimiento en ofimática general, multimedia y navegación. También rinden bien con juegos que no requieren más de dos núcleos. Pentium: Mejoran el rendimiento frente a los anteriores ofreciendo mayores frecuencias de reloj, aunque en general son casi idénticos, ya que mantienen dos núcleos y dos hilos. Los nuevos procesadores Pentium G basados en Kaby Lake tienen cuatro hilos y rinden genial incluso en juegos, lo que los convierte en una solución excelente para montar equipos gaming de bajo presupuesto.

Core i3: Tienen dos núcleos y cuatro hilos, lo que unido a su alto IPC los convierte en una solución excelente para los que quieran montar equipos económicos de alto rendimiento y eficiencia. Sirven para jugar y para trabajar.

Core i5: Son una de las gamas con mejor relación rendimiento-precio que ofrece Intel y una elección muy buena que sirve para hacer cualquier cosa. Tienen cuatro núcleos y cuatro hilos, y son una excelente elección para usuarios con presupuestos medios. Los modelos “U” tienen dos núcleos y cuatro hilos.

Core i7: Tenemos procesadores de cuatro núcleos y ocho hilos que ofrecen un rendimiento casi idéntico al de los Core i5 en la mayoría de los casos (siempre que usen la misma arquitectura). Los modelos serie “U” tienen dos núcleos y cuatro hilos. Son una buena opción para usuarios que quieran jugar a todo y que además utilicen aplicaciones multihilo, aunque no suponen una diferencia importante frente a los Core i5 de cuatro núcleos.

Core i7 y Core i9 Extreme: son procesadores que tienen entre seis y dieciocho núcleos. Valen para hacer cualquier cosa, pero tienen un precio muy alto y sólo los aprovecharemos realmente si vamos a utilizar aplicaciones profesionales que dependan de una alta capacidad multihilo. También soportan memorias en cuádruple canal y disponen de más líneas PCIE.

Procesadores AMD

Athlon: Hay versiones que van de los dos a los cuatro núcleos. Su rendimiento es bueno para casi cualquier tarea básica y los modelos de cuatro núcleos ofrecen un buen desempeño incluso en juegos, aunque no llegan al nivel de un Pentium actual. APUs: Integran procesador y GPU en un mismo encapsulado. Las configuraciones son muy variadas ya que podemos encontrar versiones con procesadores de dos a cuatro núcleos y núcleos gráficos bastante potentes. Buena opción para montar equipos para jugar con presupuestos muy limitados.

FX 4300: Tienen cuatro núcleos y unas frecuencias de trabajo muy altas, lo que les permite ofrecer un buen rendimiento en general. Son una buena opción como actualización de bajo coste de una plataforma AM3+, especialmente si tenemos pensado mover juegos.

FX 6300: Están un peldaño por encima de los anteriores, ya que cuentan con seis núcleos y también tienen frecuencias de trabajo muy elevadas. Rinden bien en juegos y también son una buena actualización si ya tenemos una plataforma AM3+.

FX 8300: Son la gama media actual de AMD junto con los FX 9000, aunque éstos últimos no son recomendables por su altísimo TDP. Tienen ocho núcleos y unas frecuencias de trabajo que superan los 4 GHz, lo que los mantiene como una solución muy versátil.

RYZEN: son los actuales tope de gama de AMD. Utilizan una nueva arquitectura, están fabricados en proceso de 14 nm y cuentan con versiones que van desde los cuatro núcleos y cuatro hilos hasta los ocho núcleos y dieciséis hilos. Ofrecen un excelente nivel de rendimiento en cualquier entorno y tienen un precio muy atractivo.

RYZEN Pro: son versiones profesionales de los anteriores. Mantienen todas las claves de aquellos a nivel de rendimiento, pero tienen mejoras a nivel de seguridad integrada por hardware.

ThreadRipper: mantienen también las bases de la arquitectura RYZEN pero elevan el máximo de núcleos-hilos a 16 y 32, soportan configuraciones de memoria en cuádruple canal y ofrecen una mayor cantidad de líneas PCIE. Para usuarios avanzados que trabajen con programas y aplicaciones muy pesados, o que quieran poder jugar y trabajar. Equivalencias aproximadas de procesadores Intel y AMD Terminamos el artículo con una comparativa en la que veremos las equivalencias de procesadores Intel y AMD encuadrados en diferentes generaciones. Tened en cuenta que es imposible hacer una equivalencia absolutamente precisa, por lo que todos los valores que vamos a ver a continuación son aproximadas y por tanto pueden haber variaciones en pruebas concretas que inclinen la balanza a favor de uno u otro. Con todo son unas equivalencias de procesadores Intel y AMD muy acertadas en general, así que podéis confiar totalmente en ellas:

Core 2 Duo y Ahtlon 64 X2: son procesadores bastante antiguos que han sido superados por todo lo que existe en el mercado. Su rendimiento en los modelos superiores, como los E8400, se asemejaría al de los Core i3 530, pero éstos pueden manejar cuatro hilos gracias a la tecnología HyperThreading y aquellos quedan limitados a dos.

Intel Core de primera generación: se identifican porque su numeración está formada por sólo tres números (por ejemplo Core i3 530, Core i5 750 y Core i7 920). Hasta los Core i5 inclusive podemos hacer una equivalencia casi directa con los Core 2 Quad Q9450 y superiores y los Phenom II X4 de AMD, mientras que en el caso de los Core i7 860 y superiores se sitúan un peldaño por encima de aquellos ya que pueden manejar ocho hilos gracias al HyperThreading. También entran en este escalón los FX series 8100, 6100 y 4100 de primera generación basados en Bulldozer, así como los Phenom II X6 de AMD.

Intel Core de segunda generación: se identifican bajo la numeración 2000. Marcaron un salto importante a nivel de IPC por lo que la única equivalencia clara que podemos fijar es con los FX de segunda generación basados en Piledriver, es decir con las series 8300, 6300 y 4300. Así, un FX 8350 muestra un rendimiento similar a un Core i5 2500K, por poner un ejemplo concreto.

Intel Core de tercera generación: se reconocen con la numeración 3000 y no suponen un cambio de rendimiento de importancia frene a la serie 2000, ya que redujeron el proceso de fabricación manteniendo arquitectura. Esto supone que todo lo que dijimos en el punto anterior sería aplicable aquí.

Intel Core de cuarta generación: podemos identificarlos bajo la numeración 4000 y suponen un salto a nivel de rendimiento que si bien no ha sido tan acusado como el que marcó Sandy Bridge marca distancias claras. En esta generación los modelos más potentes de AMD como el FX 8350 son equiparables a los Core i5 4460, aunque el alto IPC de este último se deja notar en aplicaciones que no aprovechan más de cuatro núcleos, mientras que el primero gana en multinúcleo.

Intel Core de quinta generación: ha quedado como algo casi anecdótico por falta de apoyo de la propia Intel. Dieron el salto a los 14 nm manteniendo el rendimiento base de la generación anterior, por lo que todo lo dicho allí sería aplicable también aquí.

Intel Core de sexta generación: aumentan el rendimiento frente a la generación anterior y utilizan la numeración 6000. Eleva la distancia en términos de rendimiento monohilo frente a las arquitecturas anteriores quedando muy por encima de los procesadores FX de AMD. Los procesadores RYZEN ofrecen un rendimiento muy similar y son casi un equivalente directo.

Intel Core de séptima generación: es lo último de Intel. Los procesadores de esta generación se identifican con la numeración 7000 y ofrecen un rendimiento bruto prácticamente idéntico a la anterior, manteniendo además el proceso de 14 nm.

Procesadores RYZEN de AMD:
están fabricados en proceso de 14 nm y utilizan una arquitectura totalmente nueva conocida como ZEN. Ofrecen un rendimiento monohilo que posiciona casi al mismo nivel que la sexta generación de Intel. En los modelos de seis núcleos y doce hilos y de ocho núcleos y dieciséis hilos ofrecen un rendimiento a la altura de los Core i7 6800K, Core i7 6850K y Core i7 6900K.