Relojes Unicos

  • Calatrava

    El reloj para vestir mas prestigioso desde 1932.

  • Nautilus

    Moderno, deportivo y elegante.

NAUTILUS

La caja de 42 mm de diámetro introducida a mediados de la década de 1970 también causó cierto revuelo. Los relojes de aquella época se caracterizaban por presentar un diámetro de 36 mm, por esta razón, al Nautilus se le concedió el apodo "Jumbo". La construcción de la caja que constaba de dos partes —un monocasco y el bisel— también resultó bastante novedosa. Normalmente los fabricantes construían cajas de tres piezas, con un fondo, un cuerpo central y un bisel. La caja monocasco del Nautilus incluía solo un orificio para la tija, y el bisel se fijaba a presión. Entre las dos piezas se integraba una junta. Esta combinación garantizaba un grado de resistencia al agua de 120 m (12 bar).

Patek Philippe : relojes deportivos desde 1976

El Nautilus pertenece al catálogo de la firma Patek Philippe desde hace más de 40 años. Su diseño ha logrado mantenerse casi intacto desde el año 1976. Este reloj se caracteriza por ofrecer un bisel octogonal con cantos redondeados que se inspira en la forma de las ventanas navales u ojos de buey. La esfera en relieve concede el carácter deportivo y elegante a la pieza. Este reloj fue esbozado por Gérald Genta. El ex diseñador de la casa Omega también creó el diseño del Royal Oak de Audemars Piguet lanzado en el año 1972.

Genta presentó a Patek Philippe la idea de crear un reloj deportivo con una caja de acero inoxidable en el año 1974. Tardaron dos años en alcanzar un acuerdo respecto a las características estéticas del primer Nautilus con referencia 3700. Con él, Patek rompió su tradición de producir relojes puramente clásicos fabricados en metales preciosos. Además del Royal Oak y el Nautilus, Genta también concibió el diseño del IWC Ingenieur (ref. 1832) de la década de 1970.

Patek Philippe cuenta con una historia de más de 175 años. Antoine Norbert de Patek y François Czapek fundaron la manufactura Czapek & Cie en el año 1839. Actualmente, la firma es la última empresa ginebrina de gestión familiar que goza de una gran prestigio en el mercado. Junto al modelo Nautilus, el Calatrava, un reloj clásico de vestir, también pertenece al grupo de los relojes más admirados de la manufactura. Asimismo, las extraordinarias piezas de la colección Grandes Complicaciones ocupan regularmente los titulares de la prensa. A su repertorio de funciones pertenecen complicaciones como un calendario perpetuo, un cronógrafo ratrapante, tourbillones y repetición de minutos.

Hoy en día, el Calatrava se considera un reloj conservador, sin embargo no siempre se le conoció con esta imagen. La colección nació en el año 1932 y cuenta con una historia aún más larga que la de la mayoría de los relojes en el mercado. Curiosamente, en el año de su estreno, el Calatrava no se presentó como un reloj tradicional sino más bien como una pieza vanguardista. Inspirada en el estilo Bauhaus de la década de 1930, la estética del Calatrava fue toda una innovación para su tiempo. La corriente artística alemana, considerada como la obra maestra del racionalismo, se reduce a lo esencial y renuncia a la ornamentación sin sentido. La colección toma el nombre de la cruz con forma de flor de lis, la misma que Patek Philippe utiliza como logo de la firma. En la Edad Media, fue utilizado como emblema por la Orden de Calatrava, una orden militar y religiosa fundada por el Reino de Castilla que defendió la Villa de Calatrava. La cruz también sirvió como escudo insignia del pueblo de Jean-Adrien Philippe y se cree que esta fue la razón por la que Patek y Philippe inscribió la cruz de Calatrava como símbolo de la firma en el año 1887. Desde la perspectiva actual, el Calatrava se impone como prototipo de reloj redondo y elegante. Aunque esta afirmación resulte un tanto curiosa, la forma del reloj jugó un papel determinante. La casa rival Cartier había deslumbrado a la escena relojera con dos elegantes piezas. El modelo Santos y el Tank lucían una forma cuadrada, asimismo, Jaeger-LeCoultre estrenó el Reverso —otro modelo cuadrado— en el año 1931. Por lo tanto, Patek Philippe consiguió dar un golpe sobre la mesa presentando un ejemplar redondo.

Patek Philippe denomina la colección Calatrava como el símbolo estilístico de la casa. La versión más popular hasta ahora conocida se identifica con el número de referencia 3919 y se produjo desde el año 1985 hasta el 2006. La característica más importante de esta versión es el bisel de guilloché con la denominación Clous de Paris. Las agujas feuille y los números romanos realzan el carácter clásico del reloj. La caja presentaba tan solo 33,5 mm de diámetro, un poco pequeña para los estándares actuales. El modelo sucesor 5119 está provisto de una caja de 36 mm, es decir, un diámetro que se mantiene sobrio y comedido pero que a día de hoy es una rareza.

El primer modelo Calatrava de 1932 se identificó con la referencia 96. Actualmente, la referencia 5196 corresponde a las características del reloj original. El pequeño segundero colocado a las seis en punto, las agujas tipo dauphin y los índices palo marcan el aspecto del modelo. Curiosamente, ambos modelos se asemejan a la estética de la década de 1950. El vanguardista 96 orientó su estética al estilo de la Bauhaus, mientras que el 5196 echa la vista atrás para recordar los orígenes de la serie..